FacebookTwitter

Pauline de Courcelles, primera pintora de historia natural de la emperatriz Marie Louise de Francia.

No era fácil para una mujer de finales siglo XVIII, principios del siglo XIX, ganar reconocimiento en el mundo de la ciencia, generalmente reservado a varones que acaparaban el acceso a los estudios superiores. Los medios por los que las mujeres de talento conseguían abrirse camino en estos ámbitos masculinos eran por lo general tan irregulares como sorprendentes y nos han dejado biografías fascinantes. 

De entre todas elegimos la de Mme. Pauline de Courcelles Knip (1781-1851), sin duda una de las famosas ilustradoras de historia natural en una época en la que la fotografía no había hecho todavía su aparición y la documentación de las especies se hacía por dibujos al natural en los que se combinaba el talento con el rigor científico.

La variada documentación de la Real Biblioteca relativa a la Biblioteca particular de los reyes nos ofrece la excusa para contar su historia en las líneas que siguen.

En efecto, en la documentación correspondiente al año 1845 se conservan algunas cartas referidas a la “Petición de fondo para adquisición de libro Les Pigeons et les colombes exotiques”, que Miguel Salvá, que desempeñaba el cargo de bibliotecario mayor durante la minoría de edad de la reina Isabel II, intercambió entre diciembre de 1844 y julio de 1845 con su autora, nuestra Pauline de Courcelles Knip (ARB/4, CARP/6, docs. 48-52).

Leer más

Esta documentación, muy reveladora del procedimiento de adquisición de libros para la Real Biblioteca en la época, indica el largo trámite que precedió a la incorporación de la obra en la biblioteca, para lo que previamente el bibliotecario necesitó la confirmación de su interés y su valor para la colección, la verificación de la existencia de ejemplares, la solicitud de fondos para la adquisición y finalmente, la autorización de la compra, pago y entrega. 
Permite también conocer la historia de los ejemplares de la obra y de otras obras de la autora conservadas en la Real Biblioteca y determinar cómo y en qué momento se incorporaron en ella. Y, por si no bastara con esto, esta labor casi detectivesca nos ofrece la oportunidad de dar a conocer la figura y la obra artística de Pauline de Courcelles. 
 

Pauline de Courcelles y su obra

Nació el 26 de julio de 1781 en París donde falleció el 18 de abril de 1851. Se formó con el maestro Jacques Barraband (1767-1809), uno de los ilustradores franceses de animales y plantas más destacados de la época, autor de los dibujos que ilustran la Histoire naturelle des oiseaux de paradis et des rolliers de François Levaillant publicada en 1806 y de la que la Real Biblioteca conserva tres ejemplares en gran folio, dos en edición de lujo en la que los grabados se confrontan en negro y a color (RB VIII-2132-VIII-2133; Museo 32-Museo 33) y otro ejemplar con los grabados solo en color (RB VIII-M-244 y VIII-M-245). 

De esta época formativa con Barraband, en cuyo estudio coincidiría con el que fue su marido desde 1808 a 1824, el artista holandés Joseph Knip (1777-1847), datan los 72 dibujos de pájaros de América, Australia y Canadá, que realizó para la Histoire naturelle des Tangaras, des Manakins et des Todiers de Anselme-Gaëtan Desmarest, un in-folio publicado en París en doce entregas entre 1805 y 1807, en cuya portada se indica, como carácter distintivo de calidad y estrategia comercial, que era alumna de Barraband. 
La influencia del maestro se aprecia en los dibujos de su joven pupila, grabados al buril en papel avitelado, por Gremilliet y François-Nicolas Martinet, coloreados a mano por Rousset y retocadas por Pauline de Courcelles o Decourcelles, como firma en algunos de los dibujos. La precisión y el detalle con que están hechos, los colores vivos y brillantes, convierten los dibujos en una auténtica obra de arte. Un ejemplar de esta primera monografía francesa sobre pájaros se conserva en la Real Biblioteca (RB VIII-2139).

El volumen está encuadernado en tafilete rojo decorado con hierros dorados de orlas vegetales en los planos y diferentes pájaros en el lomo. Los exlibris y sellos que conserva el ejemplar nos indican que fue adquirido por los príncipes Fernando, el futuro Fernando VII, su hermano Carlos María Isidro y su tío Antonio Pascual durante su exilio en Valençay (Francia) entre 1808 y 1814 para luego incorporarse a la biblioteca de la reina Isabel II. 

El éxito de la obra y el apoyo de su maestro Barraband, que la consideró su digna sucesora, le animó a seguir dibujando y coloreando los pájaros que veía en el Museo de Historia Natural de París, tarea a la que dedicó toda su vida. Expuso sus acuarelas en los Salones de arte de París durante algunos años. Por su dibujo del pájaro Grand Lori del Museo de Historia Natural, fue galardonada en 1810 con la medalla de oro, lo que la consolidó definitivamente como artista naturalista y le abrió las puertas de la corte, donde fue presentada a la emperatriz María Luisa, segunda esposa de Napoleón que la nombró primera pintora de historia natural de la emperatriz. 

La edición de Les Pigeons

Su dominio del dibujo llevó al ornitólogo holandés Coenraad Jacob Themminck (1778-1858) a pedirle que realizara la serie de dibujos de palomas que debían ilustrar su estudio sobre las palomas, la Histoire naturelle générale des Pigeons par C.J. Temminck, directeur de l’Académie de Leiden, avec des figures en couleurs, peintes par Mademoiselle Pauline de Courcelles, gravées, imprimées et retouchées sous sa direction, que se iba a publicar por entregas entre 1808 y 1811.
Este sistema de publicación por entregas permitía modificaciones sobre el diseño inicial de la obra, lo que incluía la portada y los índices, que podían imprimirse al final. En la entrega novena, probablemente alentada por su éxito y su posición en la corte y con clara conciencia del valor de su trabajo, Pauline de Courcelles decidió modificar el título de la portada poniendo su nombre en primer lugar, por delante del autor del texto y editar ella misma la obra: Les Pigeons par Madame Knip, nee Pauline de Courcelles, premier peintre d'historie naturelle de S.M. L'impératrice Reine Marie-Louise; le texte para C.J. Themminck, directeur de l'Académie des Sciences et des Arts de Harlem, etc. A Paris: chez Mme Knip, auteur et éditeur, rue de Sorbonne, Musée des artistes : chez Garnery libraire rue de Seine, Hôtel Mirabeau, nº 6 : de l'imprimerie de Mame, 1811. 
El volumen con las quince entregas, un in-folio que incluye 87 dibujos a tamaño natural, grabados a color en papel avitelado por Jean César Macret sobre los dibujos realizados por Pauline de Courcelles, obtuvo tal éxito que al autor del texto le fue imposible reivindicar su autoría. 
La calidad de los dibujos animó al rey Luis XVIII a adquirirlos para la biblioteca del Louvre (de donde al parecer desaparecieron durante el incendio de 1871) y a que las principales bibliotecas de la época quisieran hacerse con una copia de la obra. 
Eso probablemente explica que el ejemplar que se conserva en la Real Biblioteca fuera adquirido por los Príncipes de España durante su exilio en Valençay al mismo tiempo que se hacían con el ejemplar de la Histoire naturelle des Tangaras, des Manakins et des Todiers, como parecen avalar la encuadernación en tafilete rojo, decorada con idénticos motivos, y las marcas de propiedad de los príncipes en el vuelto de la encuadernación y la portada. Como el volumen anterior, a la muerte del rey Fernando VII en 1832 el volumen se incorporó a la biblioteca de su hija, la reina Isabel II (RB VIII-M-36). 
 

La documentación conservada en la RB

Lo confirma así mismo el borrador de la carta que Miguel Salvá escribió a la autora el 27 de diciembre de 1844, en respuesta a una carta anterior que no se ha conservado, en que le comunica que en la biblioteca existía un ejemplar de la obra mencionada, publicada en 1811 bajo el nombre de Pauline de Courcelles que incluye 87 grabados que representan diferentes especies de palomas (ARB/4, CARP/6, doc. 48). 

La autora había decidido ampliar la obra con nuevos dibujos y con textos de Florent Prévost, ayudante naturalista y jefe de zoología del Museo de Historia Natural de París. La obra, en quince entregas, fue publicada finalmente en París en 1843. Incluía 60 dibujos de palomas realizados a tamaño natural por Courcelles con la misma calidad del primer volumen que podían venderse en blanco y negro o coloreados por ella misma y que ofrecía junto con el primer volumen a la Real Biblioteca.

Como indica la artista en la carta que dirigió a Miguel Salvá el 29 de enero de 1845 ofreciendo a la biblioteca su obra, ella personalmente se aseguró de que esta segunda parte tuviera la misma calidad que la primera de 1811, por lo que revisó hoja a hoja cada uno de los dibujos y los ordenó para facilitar el trabajo del encuadernador. 

Según lo acordado, el día 30 de enero de ese año de 1845 la autora envió al señor Lillot, una persona de su confianza, con el volumen destinado a la regia biblioteca al hotel en el que se alojaba la reina madre en París. El pago se hizo efectivo algunos meses después mediante una letra de cambio remitida por el bibliotecario segundo Carnicero Weber, que le fue abonada por un banquero nombrado al efecto. 

Desde entonces la Real Biblioteca custodia entre sus fondos la segunda parte de la obra complemento de la primera. Ambas conforman una colección de 147 dibujos naturalistas de palomas que se ha convertido en pieza codiciada para los coleccionistas que resulta difícil de encontrar. El volumen presenta una encuadernación, realizada probablemente tras su incorporación en la biblioteca, en tafilete rojo, que imita las encuadernaciones de los dos volúmenes anteriores.